
Cuando Ramón Rodríguez nos dijo que se ausentaba sin fecha de regreso, fuimos de los que dejaron escapar un quejido en forma de lamento. El último concierto en el que podíamos disfrutar de su música, lo vivimos como una auténtica fiesta; la fiesta de Maga y The New Raemon. Por eso, los acústicos que anunciaban su vuelta, en los que las canciones nuevas nos hacían promesas sobre historias con continuación, Reinas del Amazonas y Yetis… calmaban nuestras ansias de buena música. Si algo había demostrado este impasse, es que su talento tiene un hueco ganado a pulso en esto e irse parte el corazón a demasiados.
No solo llegaba de nuevo a nuestras vidas, sino que lo hacía con un buque capaz de romper el hielo, suficientemente armado de sentimientos, situaciones cotidianas y magia, a partes iguales. De sobra es conocido que Ramón sabe mezclar las historias reales, con un toque de imaginación y narrarlas con palabras que las transformen para ser lo que cada uno queremos. Oh, Rompehielos se presentaba ante nosotros llevando implícita la serenidad propia de un músico que ha ido sumando experiencia, aunque reconocía que le asombraba e inquietaba el éxito de la acogida. No creemos que nunca haya sido desleal, como el afirma en su Historia Real, pues sigue siendo fiel a sus canciones teñidas con aires melancólicos, a los sonidos más sencillos capaces de tornarse dorados con la complejidad de las historias que cuentan.
La evolución de Ramón, es obvia, está a la vista de todos. Ha ido dando pasos que han complementado el anterior. Como productor ha logrado también enriquecer sus propios trabajos, cargándolos de experiencia. Por eso este puñado de canciones que pulió cuando no tenía muy claro que hacer con ellas, tienen un poco de todo lo que él ha hecho en este tiempo. El Rompehielos, ha rescatado a nuestro héroe de la oscuridad y nos lo ha devuelto renovado.
La presencia de las guitarras y las líneas de bajo muy marcadas en alguna de las canciones, nos hacen apostar sobre seguro a que el directo (con banda) de este trabajo será digno de contemplar desde bien cerca. Lo extenso de sus pasos, nos liberará de ser prisiones del quizá y nos dará la oportunidad de volver a vivir juntos una nueva fiesta en la que todos ganaremos.
Aquí, ahora, podemos decir que Oh, Rompehielos, nos devuelve a The New Raemon tal como hemos pedido desde que nos dijo adiós.
Autor; Shara Sánchez.