
El Poeta Halley venía al mundo envuelto en su estela azul, atrayendo con su gracia todas aquellas miradas ávidas que llevaban mucho tiempo aguardando y rogando su llegada. El descanso compositivo de Love Of Lesbian daba paso a un trabajo a la altura de su carrera, transportándonos a las reminiscencias de sus trabajos entre 2007 y 2009. Pero Halley no solo había llegado a nosotros para vivir grabado en un disco, dispuesto a desplegar sus maravillosos encantos, anunciaba un buen número de fechas que tardaban poco en colgar el cartel de Sold Out. Madrid, como siempre, no defraudaba a los lesbianos, que marcaban La Riviera como lugar estratégico con tres fechas.
Durante el jueves y el viernes observamos bien de cerca el feedback en las redes sociales, donde con una unanimidad asombrosa, los asistentes hablaban de la magia que habían presenciado. El sábado, por fin llegaba nuestra cita, a la que acudíamos con toda la curiosidad de la primera vez. Mirábamos a Halley a los ojos y por supuesto caíamos rendidos a su energía majestuosa. Formación habitual para las grandes ocasiones. Chaqué adaptado y sombrero de copa para Balmes. Falkner y Ferrer guardando las espaldas bajo los asombrosos personajes de Sergio Mora. Una gran clase de gramática con fondo negro nos ilustraba con grandilocuencia. La noche se prometía perfecta.
Con la maldita palmera como observadora neutral, nos llevábamos la mejor parte de los tres días. No solo porque los temas más antiguos tenían una importancia vital en su repertorio, sino porque éramos capaces de incendiar la nieve con solo pensar que sería el tema que marcase la diferencia respecto a las otras dos fechas. Las dos horas y media de canciones dejaban claro que no solo nosotros teníamos ganas de directo. Una vez más Love Of Lesbian sentenciaban que son una banda que disfruta de los escenarios.
Un reencuentro inesperado en noche azul, volvía a indicarnos el hasta luego… emocionados hasta la médula, saciados pero hambrientos, dejábamos que el sombrero de copa reposara en el perchero y que los instrumentos volviesen a sus fundas. Van a tener una tarea ardua los próximos meses. Esperamos reencontrarnos más pronto que tarde y siempre hacerlo pensando que los pegados a la tierra nos detestan solo por probar a dar un paso a ras de cielo.
Autor; Shara Sánchez
Fotos; JT