
Queda un mes para que Halley llegue volando con su planeador al madrileño Wizink y se haga con el control de una noche mágica y a toda probabilidad, irrepetible. No podremos volver atrás, tan solo nos quedará explorar, revolviendo de forma insistente, todas esas emociones acumuladas que nos ha provocado este precioso conjunto de emociones que Love of Lesbian llaman canciones de su último disco.
El dieciocho de noviembre de este mismo año, tendrá lugar el truco final de El Poeta Halley. De ti depende quedarte pegado a la tierra o dar ese paso que te llevará volando a ras de cielo.
Pero por mucho que nosotros podamos decirte lo que pensamos o lo que nos provoca ver a LOL conquistar esos grandes recintos, no hay nada como las palabras de Santi, Julián, Oriol y Jordi, para que decidas emprendas el vuelo junto a ellos. Y a Halley, a él también.
LBM – ¿Ha aprendido Halley ya a jugar a la Wii?
Santi – Yo sí, tengo una Wii en casa.
Julián – Pero, ¿tú eres Halley?
Santi – Sí. Acabo de desmontar toda la teoría.
Julián – Halley es antitaurino. Tiene otro tipo de juegos (risas).
LBM – Y ¿ha subido de nivel?
(RISAS)
Santi – No tiene fondo.
Julián – Halley solo tiene una dirección y es hacia arriba.
«Yo creo que tenemos la habilidad de caer siempre de pie. Para unas cosas somos demasiado metódicos y para otras absurdamente kamikazes.» - Julián -
LBM – What do you think of the Wizink?
Santi – Wizink is good for us.
Julián – Cuando estábamos planeando el final de la gira, hubo como una presión exterior, desde la oficina, desde la compañía… porque muchos grupos similares a nosotros han pasado ya por ese recinto y alrededor nuestro estaba esa especie de obligación de hacer algo grande. Nos metimos en esta aventura, pero a medida que llega la fecha entre nosotros hablamos de que, a pesar de que ahora lo vayamos a hacer, no quiere decir que esto vaya a ser lo habitual cada vez que vengamos a Madrid. Va a ser maravilloso, incluso lo vamos a grabar, pero no tenemos que pasar exclusivamente por ahí.
Santi – Todo lo que sea varias noches consecutivas, en un aforo cercano al público, siempre es mucho mejor a la hora de comunicarte con la gente. Siempre nos trae de cabeza comunicarnos de la misma forma con las primeras filas que con las últimas. Al aumentar los formatos, todo se vuelve más histriónico, más exagerado. Puede que si lo haces como costumbre, llegue un momento en el que no te conozca ni tu padre.
Jordi – A mí lo que me parece es que es un poco irreal a la hora de medirlo. El 80% de las bandas que pasan por este recinto, dan un solo concierto en España y se marchan. Nosotros vamos a hacerlo después de pasar por casi todos los festivales del país y otras tantas salas.
Oriol – La experiencia va a ser increíble, pero también lo son los conciertos en La Riviera o el que dimos en El Sol. Todos los conciertos son experiencias preciosas.
LBM – Además de saltar muros al revés, ¿qué os queda por hacer?
Santi – Saltarlos bien de una vez (risas). Personalmente yo siempre he soñado con hacer un cabaret en teatros pequeños.
Julián – ¿Desvelamos algunas ideas locas?
Santi – Ten cuidado, igual lo dices y viene otro y te las roba.
Julián – Uy, pues es verdad. No voy a decir nada.
LBM – Bueno si nos lo contáis, como quedará grabado y escrito, ya no podrán decir que se les ocurrió a ellos
Santi – ¡Como si les fuera a importar! (risas).
Julián – El año que viene volveremos a hacer Espejos y Espejismos de forma mucho más cuidada y con más detalle. Tenemos la sensación de que cuando lo hicimos aquí en Vista Alegre, fue un gran error. Es un espectáculo pensado para un recinto pequeñito, con proximidad y no fue como esperábamos. Nos apetece mucho hacerlo de nuevo y en un formato de temporada, más de un día.
LBM – ¿Qué tenemos que entender cuando hay un silencio por parte de LOL?
Julián – Nosotros somos muy trabajadores. Si estamos en silencio quiere decir que estamos maquinando algo. No descansamos en ningún sentido: cuando no estamos de gira, estamos componiendo o planeando lo que vamos a hacer en un futuro. Te podemos contar de aquí al 2020 todo lo que hay sobre el papel, aunque luego se muevan cosas o se cambien.
Santi – Cuando vives de tus propias ideas, es muy diferente a cuando te dicen lo que tienes que promocionar. Tu futuro a corto y medio plazo dependen de ti. Te tienes que proyectar, como una persona que va cruzando un río y a cada paso tira una piedra para saber si por donde avanza es el camino correcto. No vives de lo último que has hecho, porque aunque la gente lo está disfrutando en ese momento, tú estás angustiado pensando: ¿y si es lo último decente que hago? Es un placer, pero es una cierta angustia existencial.
Oriol – Como tú eres el que pone el nivel, debes ser capaz de darte la suficiente libertad para crear pero también para cortar. Es difícil discernir las cosas que están adecuadas para cada momento.
Santi – Hay canciones a las que les cuesta alcanzar el grado de madurez necesaria para salir a la luz y sin exagerar, te puedo decir que tardan seis o siete años en ver la luz. Eso para una canción es una prueba de fuego porque se tiene que mantenerse vigente y atemporal. Cuando haces la selección las dejas en el banquillo y son como pequeñas personitas, que lloran y te tienes que reunir con ellas, decirles que no cumplen el perfil, esas cosas (risas).
LBM – Qué tiene más valor, ¿ser el rey del chiste malo o del chiste bueno?
Santi – Pues si eres el rey del chiste malo y aun así haces reír a la gente, tiene mucho más valor. Con lo cual yo me quedo con el rey del chiste malo.
LBM – ¿Cuál es el truco de magia más repetido por LOL?
Julián – Yo creo que tenemos la habilidad de caer siempre de pie. Para unas cosas somos demasiado metódicos y para otras absurdamente kamikazes. El Show Case de la Sala El Sol, con canciones que hacía mucho tiempo que no tocábamos, estaba sin preparar, pero salió perfecto. El encuentro con fans de Fnac por ejemplo, acabamos tocando la guitarra de un chico que venía de público y salió redondo sin saber al principio ni que íbamos a hacer.
Santi – Como un Ferrari mental, de cero a cien en dos segundos. Cuando sales de este tipo de eventos te quedas con un bajón mental tremendo, porque te has exprimido al máximo. Esta profesión te obliga a tener una capacidad de adaptación y una agilidad mental muy alta, porque constantemente te tienes que adaptar a las cosas que van surgiendo.
LBM – ¿Qué encontramos si buscamos más allá de lo obvio en esta banda?
Julián – Pues yo creo que solemos ir más allá. Partimos siempre del aprieto en el que te pone Santi cuando escribe las letras de las canciones. No somos un grupo que haga un par de canciones que “molan” y otras tantas de relleno. Cada vez que hacemos un disco, queremos que pase a la historia, que lo podamos mirar con dignidad.
Santi – La estrofa de la canción a la que te refieres, habla de salir de la superficie a conciencia cerebral e ir un poco más allá dentro de tus geografías emocionales y mentales, porque a veces es mucho más emocionante lo que acontece en los extrarradios de tu personalidad que no en la centralidad. Que suele estar condicionado por cosas como querer caer bien, familia, amigos… a través de la creación puedes descubrir muchas cosas más que había dentro de ti. Es maravilloso.
«Todo lo que sea varias noches consecutivas, en un aforo cercano al público, siempre es mucho mejor a la hora de comunicarte con la gente. Siempre nos trae de cabeza comunicarnos de la misma forma con las primeras filas que con las últimas. Al aumentar los formatos, todo se vuelve más histriónico, más exagerado. Puede que si lo haces como costumbre, llegue un momento en el que no te conozca ni tu padre.» - Santi -
LBM – ¿Qué os suele pedir la vida, poemas o blues?
(RISAS)
Oriol – Pues yo diría que a mi rock and roll. Nos va mucho la marcha.
Julián – Yo creo que el blues, va mucho conmigo. Ese jugueteo, el echarle imaginación, improvisar…
Santi – Yo me voy a quedar con el silencio. Últimamente necesito ese momento cuando llego al hotel, para quedarme en silencio después de ese trabajo tan extra social. Me recuerda a esos comerciales cuando llegan a casa y su mujer le pregunta; ¿qué tal te ha ido el día? Y responden con una mueca. Quieras o no, es difícil estar todo el tiempo comunicándote y poniendo buena cara.
Jordi – Es un acumulado. Llevas veinte años de rock con esa híper sociabilidad y ahora quieres el silencio.
LBM- ¿Hasta dónde os ha acompañado la suerte?
Santi – Estas preguntas son como para responderlas tumbado, haciendo una reflexión.
Julián – La suerte se busca. Me siento muy agradecido de lo que tenemos. Me recuerdo a mí mismo con diecisiete o dieciocho años subiendo hacia el centro católico con mi guitarra, pensando lo mucho que me gustaría tener un grupo, hacer canciones… Ahora lo tenemos, pero siempre recuerdo lo duro de los principio, de trabajar, salir, estar tocando hasta las once de la noche, “buscando” esa suerte.
Santi – El deseo sin acción no sirve para nada. Te encuentras con tanta gente equivocada que piensa que por pensar en positivo le va a llegar todo, no sé si son los libros de autoayuda, tal vez. Es un ejemplo muy generacional y estamos en una época de procrastinación total, el deseo de moverte es lo que propicia lo demás.
LBM – La pregunta John Connor: Si tu yo del futuro, viajase al pasado para darte dos consejos, ¿cuáles serían?
Jordi – Hay que pensar otra vez, ¿no? (risas).
Julian – ¡Ya lo tengo! Una, déjate la barba. Dos, cree en tu instinto.
Oriol – Yo creo que perseverar sería el consejo más acertado.
Santi – El instinto es primordial, pero como ya lo hemos seguido, sería algo más como: has hecho bien, chaval (risas). Otra cosa sería que tuviera cuidado con las personas en las que vas a depositar la fe, intenta discernir cual te va a salir bien y cual mal. También le diría que se olvidase de la Ley de Murphy, si algo puede salir bien, saldrá bien.
Jordi – Si hace veinte años, Juli, cuando subías la cuesta con la guitarra hubiera venido el Jordi actual y te hubiera dicho que me ibas a conocer, no te lo habrías creído (risas).
Santi – Es que el hito de cualquier vida es conocerle a él (risas).