
Como si nos dijeran que no podríamos volver a ver nuestra película favorita, como si nunca más fuéramos a ver Star Wars; así fue como nos sentimos cuando L.A. anunciaban que se tomaban un descanso sin fecha de retorno.
Durante ese tiempo, nos hemos aferrado de más a sus trabajos publicados, añorando como una de nuestras bandas más internacionales lograban tocarnos el alma con cada canción. Echábamos de menos a Luis Albert, pero también a Pep, a Ángel y a Dimas. Extrañábamos todo eso tan común en sus conciertos: miradas, complicidades o incluso reencontrarnos con los habituales bajo el escenario. Por eso, cuando Luis volvió al Instagram de L.A. contando al mundo que se iba a una casa de la Tramuntana para componer su nuevo trabajo, seguimos muy de cerca todo lo que nos iba mostrando.
Por fin la semana pasada su quinto disco, que lleva por título Evergreen Oak, salía a la venta y con él completábamos la lista de 12 canciones que lo componen. Más ansiado aún que el disco era la primera cita a lo grande, con la banda completa en la península, dentro de la programación de Sound Isidro. La Riviera y sus medidas de seguridad excepcionales nos recibían con ganas, sentíamos que la banda no eran los únicos que volvían.
Empezaba fuerte la noche con un set list en el que estaba bordado todo aquello que necesitábamos para ser felices. Bien ordenados y sin pausa los grandes hits de L.A. y en el medio, perfectamente enmarcadas, las canciones de este nuevo trabajo. Desde ya os avanzamos que si os gusta este disco, lleno de naturaleza, de madera y cristaleras llenas de vaho, el directo de esta nueva etapa os robará el corazón. La hora y media de música que vivimos el sábado, adornada con algunas explicaciones de estados febriles o de añoranzas, nos valía para recuperar esa extraña sensación de felicidad que solo algunos grupos nos pueden aportar. Por fin Ángel volvía a levantar el bajo mientras tocaba, por fin Pep nos jaleaba poniendo la mano en la oreja para indicar que hacíamos poco ruido. Las nuevas incorporaciones a la banda, Sergio y Pedro, a los teclados y batería respectivamente, parecen encajar a la perfección con esta nueva etapa.
Podemos afirmarlo, L.A. han vuelto. Ahora podemos decir eso de “we are home”, vosotros, los L.A. al completo, nos habéis devuelto al lugar donde queríamos estar.