
Los chicos de Cyan llegaban a Madrid para presentar el videoclip que pone imagen a su tema Philippe Petit. Javi de Cyan había prometido sentarse con nosotros para desgranar muchas de las dudas que nos han ido surgiendo con las escuchas de Delapso.
Nunca pensamos que nuestras preguntas le pondrían en un aprieto, pero al terminar la entrevista nos dimos cuenta de que, incluso a él, le había gustado esa manera de analizar mentes que tenemos en La Butaca Music.
LBM – ¿La aversión a los atajos completa la paciencia que tenéis?
Javi – Espera que lo proceso… (risas)
LBM – Las preguntas son para hacerte currar.
Javi – Joder, ¿las demás son así también?
LBM – Sí.
Javi – ¡Ostras! (risas) Mira, te la voy a responder un poco así por peteneras: la aversión a los atajos complementa a la paciencia que tenemos realmente. Se podría decir que algunos momentos esta aversión, que a veces podría ser una analogía al masoquismo, obliga a cierta paciencia cuando enfocas canciones, relaciones, viajes en furgoneta… todo.
LBM – ¿Escoger es una necesidad para enfilar cualquier hoguera con el valor suficiente para no quemarse?
Javi – (risas) ¡Joder es que es larguísima! Esta requiere de cierto tiempo, espera…
LBM – Claro, es una entrevista pensada para Javi porque hicimos la otra que eran preguntas más sencillas con Jordi y con Sebas y nos dijeron que no preguntáramos nada de las letras, que eso tenía que ser a ti y así ha sido. ¡Es tu momento!
Javi – Escoger realmente es una necesidad para enfilar cualquier hoguera. Pero también es muy importante cuando escoges, calibrar para que no te arrastre demasiado lo que escoges. Es una especie de amor-odio: estoy escogiendo, estoy volcándome en una cosa, entonces, quizá, no sé…No, no, espera, espera. ¡Están jodidas estas preguntas, están muy jodidas!
LBM – Es que si te preguntásemos lo mismo que todos no molaría. Tenemos que preguntarte cosas un pelín más complicadas (risas). Te he puesto en un apuro…
Javi – Mira, no, te lo digo ya: al final, sí, respondo sí. Respondo que somos un grupo que yo creo que a nivel de letras, a nivel de composición y de todo, tomamos una posición. Escoger es arriesgado, escoger de verdad; posicionarte en un sitio y luchar por una posición es lo que nos interesa a nosotros, es lo que nos interesa ver en las propuestas de los demás. Pero nos gusta cuando ese “escoger” es una cosa firme, cuando estás volcándote de verdad, apostando de verdad y escogiendo con todas las de la ley.
Ahí la tienes. (risas)
LBM – ¿Las heridas siempre deben ser limitadas para poder arreglarse las alas y volar ligero?
Javi – Bueno, deben ser limitadas o no. Al final supongo que si son limitadas el aprendizaje es uno y si no lo son, es otro. Por ejemplo, gran parte de la canción a la que hace referencia esta pregunta se basa en tratar una herida, el “solo es una herida”, como una herramienta de avance, de recordar que solo es una herida y que sigues ahí y que eso te ayuda a ser más fuerte. El recuerdo de haber pasado eso y de que te haya sucedido eso es muy interesante para afrontar otras situaciones parecidas.
LBM – ¿Soléis ser la vergüenza de los francotiradores? Y con esto me refiero a; ¿esquiváis las envidias y los “disparos”?
Javi – Pues mira a veces yo creo que no. Creo que los francotiradores nos están dando duro. A veces tenemos esa sensación en todo esto de hacer música, de tocar, de ser sincero con uno mismo haciendo la música que uno quiere hacer. Sí que sentimos a veces, no de una manera clara y evidente, que somos víctimas de los francotiradores, les estamos dando ese placer. Porque consiguen darnos según la época en la que nos pillen. Madrid suele ser una inyección de subir para arriba.
LBM – Es curioso porque siempre lo dices, que Madrid os trata bien. Resulta sorprendente, siendo de Barcelona que hayáis calado mejor al público de aquí.
Javi – Sí, en Barcelona también. Pero no sé qué pasa en Madrid, como nos sentimos… Sí que sentimos que hay un respeto mayor o que se entiende mejor lo que estamos haciendo, hay un desprendimiento de prejuicios mayor… Aquí se aprecia mejor el duende.
Entonces sí, nos pillas en un momento en que te diría que nos han pegado algún que otro tiro y están contentos estos hijos de puta. Pero no lo consiguen, estamos en un mes en que no nos aplicamos el cuento.
LBM – ¿A qué altura vuela Cyan ahora mismo? Medidlo en pies de altura.
Javi – Cyan están planeando ahora, sin motor, a vuelo sin motor. Está afrontando las cosas con naturalidad, cogiendo las corrientes que puede, generándose corrientes… Y está volando a una altura moderada, queremos volar más; no más alto pero sí más rápido.
LBM – ¿Y cuál es la dirección queréis tomar?
Javi – Queremos tomar la dirección que nos permita seguir haciendo mejores discos, mejores directos, que nos permita seguir tocando en mejores condiciones, seguir estando contentos de la música que hacemos, tener menos periodos bajos en los que dudas de cómo estás haciendo las cosas. Pero sobre todo eso, que nos permita seguir haciendo lo que hemos hecho, como Delapso. Delapso sentimos que ha sido nuestro mejor disco y esperamos poder hacer discos mejores. No sé si en esa dirección pero mejores y basados en eso, que al final es fundamental que sintamos que nos identifica bien, con buenas canciones. Que en una época en la que hay un desbarre de información tremendo es difícil dar una bofetada y atraer a la gente… Es fácil atraerla y volverla a despistar luego… Espero que todo este exceso de información no nos afecte y sigamos haciendo los discos que queremos hacer.
LBM – Es curioso porque desde el primer momento en que escuché “Delapso” y en la entrevista anterior que os hicimos, pensé que es un disco nada Cyan y sin embargo me encanta y con el paso de las escuchas cada vez me gusta más y va tomando una posición totalmente imprescindible. Es uno de mis discos de cabecera y cuantas más escuchas le das, más hueco se va abriendo. No sé qué tal han ido hasta ahora los conciertos…
Javi – A ver, nos gusta pensar eso, lo que más me gusta de este disco personalmente es eso: que no me cansa, creo que tiene ese poder de despertar cierta curiosidad. A lo mejor inicialmente despertar curiosidad y no placer de que te guste inmediatamente, sino querer entenderlo mejor para ver si realmente te gusta o no. Muchas cosas importantes se hicieron así.
Y hasta ahora sentimos que: primero, la gente que le da ese tiempo sí que llega a entender que puede hacerlo muy suyo y no dejarlo; segundo, la gente que espera encontrar la inmediatez no la encuentra en este disco. Si haces un zapping rápido en Spotify es poco probable que acabes enganchándote, no sé si esto es bueno o malo, es lo que hacemos, es lo que somos.
La sensación es esa: quien le da la oportunidad y nos encuentra el punto acaba haciéndolo muy suyo y eso nos gusta porque cala y quien cree que no tiene el tiempo, no.
No lo hemos buscado así. Con este disco nos hemos liberado y no buscamos nada, salvo estar contentos con el disco. Somos muy maniáticos a la hora de hacer canciones: si la melodía no es sólida o la canción no anda bien… tiramos una barbaridad de canciones a la basura.
Buscamos ser muy autocomplacientes. Al final esto lo hacemos por nosotros. Creo que el mayor bien que puedes hacer a la gente es hacer algo por ti de verdad, ser sincero, ser listo y compartirlo con la gente. Es ahí cuando dices: “¡Ostras!”. Yo no he hecho un disco para la gente, no sé, cada uno tiene su visión y la nuestra es estar a gusto con lo que hemos hecho, sentir que hemos dado el do de pecho y luego la gente aprecia esta honestidad.
LBM – Elije una opción:
LBM – Enchufado o Desenchufado.
Javi – ¡Enchufado!
LBM – Chewacca o el Rey León.
Javi – ¡Esta es difícil! (risas) El rey León.
LBM – Avión o Furgoneta
Javi – ¡Avión! No sé lo que es, pero avión (risas)
LBM – Marea alta o Marea baja
Javi – Baja… ¡Alta, alta!
LBM – ¿Alta o baja? (risas
Javi – ¡Subiendo!
LBM – Poco pero firme o Todo ya mismo.
Javi – Poco pero firme.
LBM – ¿Cómo le contaréis a vuestros nietos eso de “hijo, yo estuve en una banda de rock”?
Javi – (risas) ¡Esta es muy buena! Es curioso porque no te voy a poder responder a esta. Te voy a decir que no sé como lo voy a hacer, pero es curioso que últimamente en más de un viaje en furgo, en más de un concierto, en más de una situación determinada, he pensando en cómo se lo contaré a mis hijos. En los nietos aun no he pensado, queda como muy lejos.
No sé como estaremos cuando seamos padres, si lo somos algún día. Pero sí que es algo que me ha rondado por la cabeza, ¿cómo transmites eso, cómo cuentas esas sensaciones o cómo les dejas descubrirlas? A través de vídeos, discos, entrevistas… No te puedo responder, no lo sé. Les contaré que me hicieron una entrevista en la que quise cancelar las tres primeras preguntas (risas).
LBM – Cinco canciones para bailar vestidos de bailarinas rusas.
Javi – Mira, antes estaba por aquí Alex de Izal y me decía que habían tenido problemas para enfocar un vídeo que tenían como con una especie de vals… Pues ahora que me has dicho bailarina, pues:
-“¡Qué bien!” de Izal.
-“Hail to the thief” de Radiohead.
-Cualquiera del “Vulgar Display of Power” de Pantera.
-“Calgary” de Bon Iver.
-“Ballet Mental” de Cyan.