
Siempre hemos declarado nuestra natural tendencia a acudir a conciertos donde se presentan nuevos y jóvenes talentos. Creemos que uno de los aspectos más esenciales de descubrir la música es básicamente acercarse a una sala y ver nuevas bandas, bandas que no conozcas o que no hayas visto nunca en directo. El viernes 7 de abril teníamos uno de esos planes: Rainwood desde Valencia y El Imperio del Perro desde Sevilla se ofrecían voluntarios para refutar esta práctica «loca» que tenemos dentro de la ballena blanca, la sala Moby Dick.
Tímidamente pero con paso firme Rainwood abrían la noche. Con luces en semitonos oscuros, desenvolvían su rock denso de ambientes enérgicos y letras sugerentes. La propuesta de la joven banda camina por caminos paralelos a Oxford e insiste en intentar aprovechar la creación de atmósferas salpicadas de guitarras agudas. En la breve pero contundente actuación, tuvimos tiempo para ver que el directo se les da bien y respalda lo que las grabaciones que han publicado ya nos muestra. Desde luego la sensación al acabar el concierto fue que nos apetece seguirles la pista y observar como desarrollan su carrera.
Tras ese trasiego habitual de instrumentos, cables y pedaleras habitual en los cambios de escenario, los cuatro componentes de El Imperio del Perro saltaban a escena. A pesar de su juventud ya tienen bastantes tablas como bien afirma su inclusión en varios festivales nacionales donde siempre han cosechado buenas palabras.
Nos afirmaban poco antes del concierto que aprovecharían la noche para ofrecernos su Músculo, Piel y Huesos sin olvidar su primer largo del año pasado y alguna que otra sorpresa. Sorpresa fue la que nos llevamos los presentes al comprobar desde los primeros acordes, paralelamente al desmelene de Diego, que de energía sobre el escenario van sobrados. La pegada de la banda y el factor poderoso que ostentan es, sin duda alguna, el directo. Una tras otra, las canciones del El Imperio despertaban nuestros oídos con mucho volumen, letras ácidas y mensajes de descontento social.
La juventud no tiene por qué ir acompañada de mensaje vacío y ese buen uso de las palabras en las letras uno de los principales activos que los sevillanos ofrecen. Hacia mitad de camino nos cerraban la boca con la canción estrella de su nuevo ep. Cierra la boca lo tiene todo y en directo se hace mucho más que grande. Enorme estribillo (en el disco podemos disfrutar la voz colaboradora de Juan Alberto de Niños Mutantes), frases directas como puños, riff clásico de rock explícito… una canción sobresaliente que enciende la mecha de un incendiario concierto. A estas alturas os prometemos que los peinados de los cuatro componentes ya mostraban evidencias de lo que significa desprender energía.
No tocarte y Naúfragos rendían homenaje al noble arte de versionar canciones de otros. Las dos fueron trazadas a las mil maravillas, por momentos pensamos clarísimamente que eran sus canciones, que las habían compuesto ellos mismos en su local de ensayo, lejanos a todo. Obviamente sabíamos cual era la verdad pero siempre hemos pensado que la clave para realizar una buena versión es hacerla tuya. El Imperio del Perro saca matrícula de honor en estos menesteres.
Na Na Nas, no me jodas, os odio a todos, 22 buitres… salían propulsados de la boca del perro mientras batería y bajo marcaban los pasos raudos y decididos a ,impulsados por las guitarras más que eléctricas, conquistar el mundo entero.
Así cerrábamos esta noche de jóvenes talentos. Con los oídos pitando con alguna de esas frecuencias que te recuerdan que te has pasado de volumen mientras nuestra sensación final reforzaba una vez más nuestras ganas de seguir acudiendo a salas a descubrir la música en directo, lo que verdaderamente importa.
Autor; Toe
Fotos; Toe