
Desde que escuchamos la voz de Jacobo por primera vez nos dimos cuenta de que con él, en lo más simple está lo más hermoso. Melodías llenas de influencias encauzadas con la sencillez de unas letras que esconden mucho más de lo que pensamos, son la baza de este albaceteño que ha sabido ser ciudadano del mundo y cuyas experiencias han quedado plasmadas en su música.
Para que nos descubriera las pequeñas cosas que se nos escapaban de Don´t Give Up, un álbum al que le hemos dado muchas escuchas, quedábamos con él en un rincón donde la sencillez y la belleza se dan cita: la tienda Kling de la calle Ballesta. Allí nos esperaban con queso, uvas y vino, para que la charla que teníamos se trasladase hasta que las puertas cerraban, los cliente habituales se marchaban y nos quedábamos a solas con Jacobo y su voz.
LBM – ¿Qué le da valor a Jacobo Serra para no rendirse nunca?
Jacobo – Pues suena un poco tópico, pero es el amor al arte. El arte por el arte. Mi vida personal y artística, que son un poco una, giran en torno a eso. Es tal la pasión que tengo por lo que hago que aunque haya momentos duros no me puedo rendir.
LBM – Tal vez no te rindas, ¿son las palabras que nunca dijiste?
Jacobo – (Risas) Sí, en realidad esa canción habla más de una cosa que aprendí en los años que viví en Inglaterra, me impactaba mucho que todo el mundo decía perdón por todo y constantemente, ¡incluso por cosas de la que no tenían la culpa! Para mí era algo que me costaba mucho decir y ahora está en mis expresiones.
LBM – ¿Cuáles son los pasos para revelar las fotos de tu corazón?
Jacobo – Mis canciones son fotogramas de mis emociones, de mis estados de ánimo y de lo que siento. Este disco lo imaginaba como fotogramas pequeños que salían de un proyector de ideas. Sobre todo las melodías, más incluso que las letras.
LBM – ¿Con el quejido de un banjo es más fácil cantarle al mundo que estas solo aunque no sea verdad?
Jacobo – Es mucho más fácil la verdad (risas). Para mí el banjo aporta crudeza y una cierta realidad. Es un instrumento que, a pesar de no ser solista, otorga una química de la que por ejemplo una guitarra carece.
LBM – Cuando te vimos tocar el banjo en uno de tus conciertos, nos impactó lo bien que encajaba con tus canciones.
Jacobo – El mío en concreto es un Banjolele, que está a medio caballo entre el banjo y el ukelele, estaba muy de moda en Inglaterra en los años veinte, era más barato que una guitarra y la gente lo usaba para animar las fiestas. A mí me gusta mucho porque es la dulzura del ukelele, más la crudeza del banjo, además de que el tamaño me permite transportarlo más fácilmente en directo impresiona mucho cuando toco sin equipo, ni micros. Fácilmente me permite llegar hasta el final de la sala sin ayuda de amplificadores.
LBM – ¿Las promesas vacías son buenas razones para componer canciones llenas?
Jacobo – Son una excusa fenomenal. Cualquier letra con sentimiento ya tiene la excusa.
Cuando compuse esa canción lo hice pensando en una voz femenina, quería hacer algo con un toque Motown, pero al final no pude “dejarla” y quise incluirla en el disco. Es muy Naif y una frase muy de chica, pero me gusta tanto que me apetecía cantarla.
«La felicidad no existe estando solo. La soledad puede ser muy romántica, muy bonito sobre el papel, pero no en la realidad. Lo mejor para volar es estar cerca de la persona que quieres» - Jacobo Serra -
LBM – ¿Qué pondrías en una nota de bienvenida que escribes el 26?
Jacobo – Es la canción más filosófica del disco. En ella juego con que el 26 significa muchas cosas a la vez, un día, una cosa, una persona, un mensaje de amor, o de necesidad de ver a alguien. Cuando la compuse era día 26 y yo tenía 26 años.
En la nota pondría que no hay respuesta. La felicidad no tiene respuesta, es el momento.
LBM – ¿Los recuerdos podrían ser los monstruos que habitan bajo la cama?
Jacobo – Supongo que traumas infantiles (risas). En mi caso yo suelo ser mi propio monstruo porque suelo ser mi propio enemigo. Eso me hace crear, no gustarme, volverme a encontrar y reconciliarme conmigo mismo. No sé los demás pero yo por lo menos, los monstruos están dentro de mí. Los monstruos de la razón.
LBM – Un top cinco de canciones lleno de buenas razones.
Jacobo – Hay una canción de Lennon que se llama God. Es una canción de la etapa en la que ha dejado a los Beatles, y ha dejado de tener las creencias que le habían acompañado hasta el momento; ya solo cree en él y en Yoko, por supuesto. La letra empieza a enumerar todas las cosas en las que ya no cree y acaba diciendo “solo creo en mí”. Durante toda mi vida me ha acompañado, pero ahora como artista, pienso que en mi profesión hay que irse quitando capas, desnudándonos, eliminando las manías, etc… Me siento muy identificado con ella porque él, en ese momento, se quitó todo.
The Times They are A-Changin, es un disco de Dylan que está cargado de buenísimas razones, con letras que hablan de la Guerra, la sociedad americana, racismo, y me parece tan increíble que sea de los años sesenta, siendo temas tan actuales, y sobre todo la forma que tiene de cantarlo. A mi ese disco al completo me ha cambiado como compositor.
Luego hay una canción del primer disco de Crosby, Steel & Nash que se llama Tech Your Children, que habla de educar a tus hijos bien. Además no solo de que tu les eduques a ellos, sino de que ellos te eduquen también a ti. Juegan con la educación a través de las generaciones.
Hay una canción de James Taylor que se llama Fire and Rain. El título lo dice todo. Habla de cambios, de una persona adicta, que hace que te identifiques con ella cuando pasas por esos momentos en los que dices he visto fuego y lluvia. Además me recuerda a mi película favorita, El Gatopardo de Luchino Visconti, el protagonista le dice a un cura con el que se confiesa, el amor es un año de fuego y llamas y treinta de cenizas.
Y por útimo voy a decir una película para terminar. También de Visconti, se llama Confesiones, es una especie de testamento en el que se habla sobre arte, cada frase se habla de filosofía pura y dura. Su visión del cine es única, porque el era aristócrata y no hay muchos cineastas que tengan esa visión.
LBM – Nadie lo ha dicho más alto que los Beatles, o aún hay posibilidades?
Jacobo – Yo creo que los Beatles son un grupo irrepetible. Seguramente haya grupos que canten mejor o que sean mejores como banda, pero ellos estaban en el momento adecuado. La evolución que tuvieron es palpable en que no hay un disco igual al siguiente, por eso es una banda irrepetible. Rubber Soul, Revolver y Sgt. Peppers son tres discos en menos de dos años totalmente diferentes entre sí. Nadie más podría hacer eso.
A veces me dicen, es que no conoces a este o al otro, y yo pienso ¿para qué? Si conozco la discografía de los Beatles de memoria, no necesito más (risas).
LBM – Para terminar es mejor es volar y hacerlo solo?
Jacobo – No, yo creo que la felicidad no existe estando solo. La soledad puede ser muy romántica, muy bonito sobre el papel, pero no en la realidad. Lo mejor para volar es estar cerca de la persona que quieres, por ese camino es por el que va la canción. Habla de volar juntos, sin escuchar a la gente que juzga, o las pautas marcadas en la vida y ojalá sigas pensando que bonito ha sido dentro de ochenta años.
LBM – Recomendación musical.
Jacobo – Mister Marshall es un grupo que me gusta mucho, Javi, el líder del grupo toca en una de mis canciones.