

Con un disco de 11 cortes capaz de colmar a sus oyentes de más de mil sensaciones atmosféricas, regresa Matt Kivel para sorprendernos y, sobre todo, para atraernos irresistiblemente. El día 10 de mayo, Last Night in America, salió por fin de su gestación, perfectamente cuidado y dispuesto por su creador desde la composición hasta la mezcla, para buscar ese golpe certero que tienen las canciones que nacen con el único propósito de exaltar la belleza.

En este quinto trabajo personal, desde que allá por el 2012 dejase de lado sus otros proyectos para centrarse en hacer música bajo su nombre propio, volvemos a toparnos con ese aura que cabalga a la perfección entre varios estilos y que consigue así alejarle de las etiquetas convencionales que atraen a las masas. Está claro que toda la intimidad que derrochan estas nuevas canciones son clasificables solo por sentimientos de aquellos que las escuchan.
Ya en el primer adelanto de este nuevo disco, L.A. Coliseum, Matt nos avanzaba un clip cargado de imágenes abstractas sumamente atrayentes y sencillas, creadas por la artista Sachiyo Takahashi. Su voz limpia, directa y envuelta en una melodía pegadiza nos narraba una historia de amor platónico perfectamente imaginable y conseguía convertirse en unas de las canciones que más hemos escuchado durante el pasado mes de abril.
Anota en tu agenda dedicarle a este disco esas escuchas necesarias para que te arrastre su onirismo, estamos más que convencidos, por propia experiencia, que lo que Matt Kivel tiene que ofrecer será algo que llevas buscando mucho tiempo.