
Si has escuchado alguna vez hablar de Mucho, seguramente te los hayan descrito como cósmicos, añadiendo que su vocalista, Martí, es un Dios dorado que fue tocado por la virtud de hacer letras impecables que se escapan de lo convencional y que requieren de toda tu atención para poder comprender, al menos, como las ha unido. Pues bien, estos cuatro músicos que nos hablaban de su versión del apocalipsis, se han mantenido firmes en su mensaje y ahora nos destapan como en los últimos meses han confeccionado su relato musical sobre la aventura, o desventura, de pedir en las puertas del infierno.
Para la primera escucha del disco nos citaban en un sitio tan madrileño como musical. Si alguna vez has estado en la Sala El Sol, es probable que, antes de disfrutar de un buen concierto, te hayas tomado una caña y un pincho en el Rincón del Ibérico. Allí, tras la barra, suele estar Agustín, que además de ponerte un tercio acompaña los ratos con música. Pues bien, en ese bar de corte de toda la vida, con este señor de acento gallego, dicen los Mucho que han compuesto su álbum. Es probable que después de habernos llevado al éxtasis con melodías que habían heredado de Chimo Bayo, con samplers y sintes, hayan decidido retomar un espíritu ochentero para llevarlo a su música con mucha clase. Puede que tal vez, en alguna de esas noches con Agustín, encontrasen la clave para hacer un disco muy diferente a los dos trabajos anteriores pero que a la vez, en su segunda o tercera escucha, no pueda ser más representativo de su banda.
Martí sigue haciendo gala de sus letras, de sus tonos agudos y sus composiciones arriesgadas. Ducal, Miguel y Víctor, marcan con su experiencia en esto de la música cada canción con un sello que les hace algo inimitables. En breve comprobaremos sus dotes en el directo, pues el disco viene precedido del anuncio de un buen número de fechas para el directo.
Si bien su sello sigue siendo completamente reconocible tras un par de escuchas, se palpa y se masca la empanada de capas y texturas de teclados y sintetizadores que vienen a enriquecer una propuesta que adorna y pone ritmo imparable.
Con razón su única etiqueta cien por cien certera es la de cósmico. Con todo esto, lo que queremos decirte es que Pidiendo en las puertas del Infierno, el nuevo disco de Mucho, es diferente pero igual, que no sabemos si Chimo Bayo llamó a los chicos para pasarles alguna melodía más, o fue influencia directa de las cañas y la música en un bar de lo más castizo, pero lo que sí sabemos es que estamos deseando escuchar MUCHO más.
No te dejes confundir por la mierda que se disfraza de oro, elige solo la calidad. Elige a Mucho. Al menos, si un día te topas con el diablo, podrás explicarle con canciones que eres un ser dorado tocado por un rayo cósmico.
Autor; Shara Sánchez.