
Transparente es un conjunto de diez canciones de pop brillante bordadas con letras emocionales. Todas ellas, se presentan atadas bajo el sobre nombre de Tórtel y de forma exquisita traen hasta nosotros una buena bocanada de aire puro. Él, artesano de la música, viajaba el pasado viernes hasta Madrid procedente de la ciudad de las flores y la luz, para compartir junto a su banda la puesta de largo de este nuevo trabajo con nuestra ciudad. Atentos y dispuestos, nos dirigimos a la Sala El Sol esperando encontrarnos una vez más con un directo que nos hechizó ya hace algunos años.
Antes, nos topábamos de bruces con Betacam. No, no es que nos pusieran una cinta de media pulgada, es que Carrasco, al que conocemos por formar parte de bandas como Templeton o Rusos Blancos, era el elegido para comenzar la noche con sus delirantes canciones. Entre odas al domingo, risas y un despliegue teatral sobre el escenario de “la Sol”, nos enamoraba de forma irremediable. Solo él puede cantar sobre amor y Cuarto Milenio de esa forma. Desde el viernes, Saca Pecho, su disco, ha logrado explicar algunas cosas de nuestra vida cotidiana y es que su música es un gran aprendizaje sobre la vida y las cosas más obvias que solemos ignorar.
Alrededor de las once y media, Tórtel y su banda salían a escena. Cazadora vaquera y Vans, banda perfectamente colocada y sonriente, nosotros bien dispuestos y el billete a su dimensión paralela en la mano. No es que nadie se parezca a nosotros, es que ellos consiguieron, sin proponérselo, hacernos únicos y especiales. Derroche de música, bailes y singularidad; así es un concierto de Tórtel. Haciendo magia con sus instrumentos, nos daban esa visión para guardar de forma infinita en nuestras mentes.
Todas las canciones de Transparente se lucieron bien y estuvieron acompañadas de algunas que destacaron en sus anteriores trabajos. Agradecidos por el feedback que encontraron a pie de escenario, nos transmitieron una buena descarga de energía desbordante. Puede que esta nueva formación esté aún en rodaje, pero lo que tenemos bien claro es que parecen haber encontrado una unión perfecta bajo las órdenes de Jorge.
Con un nuevo vinilo bajo el brazo, subíamos las escaleras de la sala, regresando sin remedio a nuestra dimensión. La pregunta que nos rondaba la cabeza sin cesar era; ¿Cuándo volveremos a darnos cita en la casa de hojas de Tórtel?
Autor: Shara Sánchez
Fotos: Toe