
El domingo 17 de junio de 2018 nos graduamos. Pusimos el cartel de cerrado por vacaciones en nuestro ciclo Transmisión Alternativa de Cultura y, durante los meses de julio y agosto, trabajaremos sin descanso para regresar el 15 septiembre cargados de nuevas propuestas y mucha más música en la Biblioteca Municipal Eugenio Trías.
Hacemos recuento con una sonrisa porque nos han acompañado nueve bandas de diferentes estilos y con trayectorias que abarcan desde unos meses hasta una treintena de años y todas ellas han recibido la mejor acogida que se les podía ofrecer. La respuesta a nuestra iniciativa por parte del público ha sido espectacular. Grandes y pequeños habéis llenado una vez al mes la antigua vivienda del guardés de la Casa de Fieras, para hacer que la música resonase en casa uno de los ladrillos y vigas de madera, demostrando que los madrileños estamos ávidos de música independientemente de nuestra edad.
Iniciamos el ciclo en el mes de octubre, presentando a The Low Flying Panic Attack en formato acústico. La banda capitaneada por Javi Martín y Marta Brandariz, estrenaron su clip de Los Demás recién grabado por Rosas i Cocos y nos mostraron la versión más suave de su directo, anunciando también una cita con su público en el café la Palma un mes después, ya con formato eléctrico y al completo, donde consiguieron un rotundo Sold Out.
La siguiente cita fue un cocktail de lo más apetitoso: Owl Captain presentaban el cartel de la nueva temporada del WIC Segovia. Contamos con una preciosa charla de Víctor, responsable de la programación del Wic donde nos explicó con pelos y señales como la propuesta más rabiosamente alternativa cuenta cada vez con más adeptos y mucha más independencia a la hora de gestionar el proyecto. Gonzalo y Marco nos ofrecieron un concierto acústico desde las entrañas y sobre todo nos emocionaron por enésima vez con las canciones que componen The Inside of Being The Owl Captain.
Diciembre nos trajo un montón de hojas sobre el camino que nos conducía a la Biblioteca, algunas lluvias y a New Day. Samuel, Amparo y Jota han sido los únicos que han tocado con un salón completamente a oscuras pero lleno de lucecitas que simulaban estrellas. No solo se ganaron a todos los presentes a base de sonrisas, un concierto diferente a su habitual, sino que además nos dieron alas para que, pasados los tres primeros meses, continuásemos haciendo el ciclo con todo nuestro amor. Con ellos quedó claro que os encantaba la buena música, las piruletas de corazón y los carteles de Alba Sospedra.
Enero traía consigo el reto de quitarnos la pereza de las vacaciones de invierno y volver a salir a enfrentarnos al gélido aire. Lázaro se parapetaron tras sus instrumentos y al formato completo, nos dejaron mudos… a todos, menos a los más pequeños, que salieron a colaborar con ellos en su concierto demostrando la importancia de la música de calidad al alcance de todos. Sonrisas y hasta lágrimas de emoción llenaron esta cita.
Lo que pasó en febrero es digno de enmarcar. Por primera vez un artista de fuera de Madrid protagonizaba nuestro TAC y lo hacía tras una semana previa de contar en los medios en qué consistía el ciclo y nuestro mutuo amor por la música. Junior Mackenzie junto a su fiel contrabajista Mauricio Bedoya, hicieron que la clase y el estilo quedase impresa junto al nombre de su banda. No solo fue un honor contar con ellos en nuestro ciclo, sino que eso ha desembocado en un flujo amistoso entre nuestra web y su música que traerá muchas más citas.
Con marzo, quisimos traer la flor más bonita a pesar de que el viento y el frío nos acecharon mucho más de lo previsto. Invitamos a Sara Oliveira para que la biblioteca fuera testigo de su primer concierto en solitario. Las canciones que ha cocinado todos estos años, su dulzura escribiendo letras, que a la vez son poemas, y la preciosa forma de hilar todo su día hizo que de nuevo las lágrimas de emoción fuesen imposibles de contener.
En Abril continuamos desafiando a la climatología y el sol brilló para nosotros un rato entre tanta lluvia. Puede ser porque el verano llegaba junto con los acordes más pop. Cooper está en esa lista imprescindible de músicos a los que adoramos y respetamos, por eso, que dijera que sí a nuestro humilde ofrecimiento fue algo más que un honor. Más bien un acto de amistad desmedida. La respuesta que tuvimos ese día hará que lo recordemos de forma infinita… en las tres primeras filas, en el suelo, los más pequeños cantaban y apuraban sus piruletas. El lleno absoluto de Cooper fue sin duda, la forma más bonita de demostrarle a Alejandro que teníamos muchas ganas de que su disco nos pusiera a bailar como solo él sabe hacerlo.
Lo de The Secret Society cambió nuestra perspectiva. Podéis creernos si os decimos que todas las bandas nos han animado a hacer cosas nuevas y a seguir buscando metas. En mayo nos colocamos alrededor de los músicos, por idea de Pepo Márquez y observamos atentos, con muchas ganas de disfrutar, reír y compartir. Ellos nos demostraron que las sonrisas también hacen ruidos raros cuando resuenan en medio de una biblioteca pública y mucho más si a la vez suena música de calidad.
Por último en junio, hace unos días, desayunamos con Sethler, con sus fans, con su familia y con un montón de gente anónima que no quiso perderse esta cita. Por una cuestión de horarios, tuvimos que modificar el nuestro establecido para el TAC, pero una vez más nos supuso un reto que afrontar con una sonrisa. Os invitamos a palmeras de chocolate y nos comimos alguna nosotros también, cuando Sethler coge su guitarra ya sabemos que todo va a ir bien.
Cerramos el salón de actos. La casa del guardés. Pero ojo, nos vemos en septiembre.
Autora; Shara Sánchez