
El pasado viernes nos filtramos entre las naves industriales que conforman el barrio barcelonés de La Marina para asistir al concierto que Viral ofrecían en la sala Razzmatazz 3. Éste empezó casi por sorpresa, mientras todavía estábamos pidiendo bebidas en la barra y a los pocos minutos el grupo ya había conseguido romper el hielo y la distancia entre el escenario y un respetable entregadísimo que se encargó de colmar al grupo de aplausos.
Durante una hora de concierto que pasó como si de un soplido se tratara, Viral repasó todos los temas de su E.P. Guerra Suicida, aunque también hubo cabida para temas nuevos, versiones e incluso una pequeña improvisación por parte de Sergio, el bajista, de Walk on the wild side. Entre los nuevos temas que propone la banda, abundan melodías bastante más aceleradas y cañeras, acompañadas también por letras más enroscadas, a lo que el E.P. respecta. El que parece ser algo parecido al nexo entre ambos mares sería Radiante, un tema que encaja de maravilla entre las primeras líneas del setlist junto a La Isla, pues ambas me parecen una herramienta clave para captar la atención del público con ritmos frescos y de digestión inmediata.
Por otro lado, los chicos de Viral nos invitan a ser ‘Valientes e inconscientes’ de la mano de un nuevo tema escrito por Borja, el percusionista de la banda, en el que las guitarras de Alejandro y Marc toman protagonismo con rasgueos salvajes y riffs que días después sigo tarareando. Éste, también va acompañado de ritmos frenéticos, de esos que te harían dar palmas hasta autolesionarte. Sería injusto hablar de ritmos y no hacer mención a las baterías de Adiós Tim Burton, canción que se estrenó en BeCool el pasado mes de noviembre, que sonaron con un brillo y una sobriedad tremendos. Ésta canción tiene el poder de estremecer durante las estrofas con unas guitarras turbias y versos entre los que se palpa la traición, para rematar la faena con un último estribillo subido de tono con el que toda la banda se deja la piel sobre el escenario.
Antes de dar punto y final al concierto con Telúrico, Pablo, vocalista del grupo, comentó que unas semanas antes habían estado viendo a Vetusta Morla en Razzmatazz 1, y que lo que allí ocurrió les pareció muy grande. A raíz de eso, sacaron la conclusión de que hay que convertir en grandes pequeñas cosas más que obsesionarse en hacer cosas grandes. Mi humilde opinión es que los momentos y situaciones se hacen grandes bajo la connotación de cada uno, pero como para cada regla tiene que haber una excepción que la confirme, puedo asegurar que el concierto del viernes fue esa excepción, porqué no hay connotación que valga. Eso sí, fue grande.
Autor; Albert Solé
Fotos; Vero Varela