
Otro plan doble del WIC, otro plan de 20 sobre 10 rozando ya los últimos conciertos de una edición IX que ha superado con creces las expectativas de abonados y espontáneos. Los 89,4km que separan nuestro hogar (Madrid) de Segovia son los que recorremos con mayor felicidad, sabemos que a nuestra llegada a la ciudad castellana nos van a recibir siempre con la mejor calidad musical.
Lázaro
El viernes, La Carcel volvía a convertirse en el embajador de la música independiente y se preparaba para recibir con grandes ovaciones el Pigmalión de Lázaro. La banda capitaneada por Nieves Lázaro tripitía en el ciclo segoviano donde Victor Sanz ha confiado siempre en el talento que poseen para hacer discos y se lo ha demostrado con reiteradas invitaciones a su singular festival. Pigmalión iba de estreno, las canciones que fueron tan enormes como para ganarse la confianza de su público antes de estar editadas y lograr el objetivo marcado por su crowdfunding, salían por fin del local. Volaban alto y se hacían aún más enormes si cabe respaldas con la complicidad de una banda que ha logrado demostrar su unión a base de música.
El bautismo no podía celebrarse en mejor lugar, el respeto demostrado por todos y cada uno de los asistentes, les llevaba a crecerse más sobre el escenario. Completamente ilimitados demostraban que su habitat es el cara a cara con su público. Cada uno de ellos parece mudar su piel para dar lo mejor e incluso un disco tan bien confeccionado como Pigmalión, se queda corto al lado de su apabullante directo.
Mucho
Martí Perarnau IV es una rara avis. Eso lo sabemos todos. En este último trabajo en el que se ha quedado solo al frente de su proyecto, nos ha demostrado que se vale perfectamente de su talento para sacar adelante las canciones que compone. Nos había adelantado que quería que lo que pasase en Segovia fuera especial y vaya si lo fue. Acompañado solo de Víctor Valiente, nos sorprendió con un millón de sonidos extraídos de su equipaje de mano. Ordenador, teclado y “sintes” variados, lograron hacernos bailar y hasta reír. No podemos negar que con su desparpajo logra siempre empatizar con el público a base de eliminar las barreras que les separan.
Este ¿Hay Alguien en casa? va a darnos muchas alegrías y sobre todo va a darnos la oportunidad de que un músico patrio nos saque de la zona de confort para escuchar algo diferente.
Solo quedan dos conciertos de WIC IX y oye, nosotros, no pensamos perdérnoslos.
Autor: Shara Sánchez
Fotos: Carlos Toe