
Alice Wonder llegó a nuestros oídos para deslumbrarnos con su súper poder para hacer música sin artificios. Tras un Ep que logró posicionarle al lado de algunos de los músicos más importantes de nuestro país, tocaba el turno de un disco largo y con él una gira cargada de fechas donde volverá a hacer gala de su talento único sobre el escenario. Atrás han quedado aquellos conciertos en los que, guitarra en mano ella sola, se enfrentaba a un público que no sabía su nombre. Ahora, rodeada de una banda que desprende tanto talento como ella vuelve a subirse a los escenarios con un gran número de fans a sus pies.
A pesar de que el término que más se asocia a su nombre es juventud, durante los últimos meses ha demostrado tener las cosas muy claras y derrochar una madurez sorprendente para su edad y para lo fortuito de su carrera. Quedamos una mañana con ella y comprobamos de primera mano que tras este fuego que nos canta se esconde uno personal que hace de guía.
LBM- Alice Wonder, Firekid, ¿qué tal va tu fichaje por los X-MEN?
Alice- Pues la verdad es que muy bien (risas). Me considero una persona con mucha suerte por haber coincidido con la gente con la que trabajo. Tenemos una armonía buena y estamos muy preparados para el talent show de la vida.
LBM- ¿Un álbum debut hace desaparecer las dudas o despierta más?
Alice- Despierta más. Yo empecé a hacer el disco pensando de una forma muy clara lo que quería hacer. A la mitad del proceso me di cuenta de que estaba haciendo otra totalmente diferente y ninguna de ellas tiene nada que ver con el resultado final. Mi disco es una mezcla de todo lo que me apetece explotar como música. Tengo muchas ganas de probar cosas y pienso que todo lo que salga de mí tiene una parte de mi esencia y da igual el estilo que sea.
LBM- ¿Cuál es el trending topic de la inspiración de Alice Wonder?
Alice- Normalmente la máxima inspiración me llega cuando tengo a alguien al lado que me conoce. En ese momento despliego todo lo que soy. Cuando estoy con mi gente cerca siento que confían tanto en mí que no tengo barreras para crear.
LBM- ¿Sientes que tu generación reescribe las reglas del juego de esto que llamamos música?
Alice- Sí, mi padre es músico y he vivido muy de cerca la industria musical. Tengo la suerte de estar en contacto directo también con la del cine, la editorial y muchas otras relacionadas con el arte. Noto que esta generación tiene menos miedo a expresar lo más íntimo de uno porque no queremos encajar en ninguna casilla en concreto, cuando el arte siempre ha sido algo que desde la industria se ha tendido a clasificar. Lo que sale de mí es único, porque sale de mí y esa es la forma para conectar con otros. Tengo la esperanza de que las cosas van a empezar a salir muy bien si dejamos atrás esa tendencia a encasillar.
LBM- De Instagram a la Joy Eslava, entre medias un Ep, un disco y ahora una gira larga por venir, ¿la ambición la marca uno mismo?
Alice- Pues la verdad es que es todo muy fortuito. Yo abrí mi cuenta de Instagram porque me aburría mucho en el instituto y siempre he cantado, tenía un grupo de broma con amigos, cantaba a menudo con mi hermana mayor… pero lo cierto es que siempre pensé en dedicarme al cine. Fue tal el revuelo que se montó alrededor de mis vídeos cantando que me hizo plantearme si tenía que cambiar el camino. Cuando ya conocí a los “X-MEN” (risas) que son Infarto, les enseñé mis canciones y me dijeron que les gustaban, que podía incluso grabar un Ep con ellas y dedicarme a ello, es ahí cuando mi ambición se puso un poco en marcha. Desde ese momento, empecé a darme cuenta de que ya no solo escribía para mí. Ahora cuando compongo intento que sean canciones que lleguen a aquellos a los que les gusta mi música. Nunca he sido el perfil de chica de Instagram y todo aquel que me conoce lo sabe.
LBM- ¿El mundo nos cambia o realmente nos dejamos cambiar?
Alice- Cambiamos y generamos un efecto de cambio en los demás para movernos en sintonía. Yo creo que no es bueno mantenerse estático. El cambio es humano y con él avanza el mundo.
«Lo que sale de mí es único, porque sale de mí y esa es la forma para conectar con otros.»
-Alice Wonder-
LBM- ¿Aprender a controlar ese fuego del que tanto hablas tiene truco?
Alice- Pues sí. Hace un año, antes de sacar este disco, te habría dicho que no, pero con todo el proceso he comprendido que sí lo tiene. Parte de ese truco es dejarse llevar, seguir tu instinto y con ello logras que tu propio fuego te guíe. Otra parte es saber a quién mostrarle ese fuego, educar a otros para que sepan apreciar el suyo propio y puedan atender al tuyo si lo necesitas para avanzar juntos. Lo más importante es que sigo creyendo que todos lo tenemos.
LBM- De todas las cosas maravillosas que has recibido en los últimos tiempos, ¿la mejor ha sido?
Alice- Lo más maravilloso es la concatenación de cosas mágicas que han surgido. Conocer a mi productor, Ángel Luján, tener la conexión que hemos tenido, hacer el disco, ver las fechas de esta gira, el amor que estoy recibiendo, es todo una serie de cosas maravillosas de las que no puedo elegir una sola. No me puedo creer todavía la cantidad de gente que cree en mí.
LBM- Cuando juntamos juventud, femenino y singular, ¿da igual el idioma?
Alice- Sí, la prueba es la escalada brutal de la música francesa. El público debe aprender que aquello que sale de una persona no tiene idioma si te hace conectar. Yo misma me encuentro con mucha gente que conecta con mis letras a pesar de que vivo en España y el idioma en el que canto no es del país. A la gente más joven no le cuesta tanto porque se le ha reforzado mucho que tiene que saber idiomas.